Han pasado unos siglos y Anguk ya se ha ido del nido. Su hermano menor, quiere trasladarse a la habitación libre. Pone orden en sus cosas con la ayuda de su madre…
— ¿Qué demonios es esta caja?
— Creo que es un proyecto que has realizo hace unos años. Lo habíamos olvidado.
— A ver lo que hay dentro.
El niño con un palillo pincha la caja. En ella entra un rayo de luz que se proyecta en la bola de los animales tristes.
— No veo nada! Pero huele bastante mal.
— ¡Pues vuelve a cerrar esta caja para siempre!
— Mama, tengo cosquillas.
— Si Dios, veo un gas que se ha escapado de la caja
— ¿Crees que puede ser peligroso? ¡Tengo miedo!
— No sé lo que es este gas, nunca lo hemos visto antes.
— Entonces ya he descubierto algo. Lo llamaré “Almas”
— De acuerdo, pero ves como Klimt te ha castigado por haber creado este sistema ¡Que te sirva de lección!
— Pues siempre que me dices que me porto mal me dices que merezco un castigo. Así que yo castigaré a estas almas…
EPISODIO 2
Dios estudia el gas y nota que no todas las partículas le pican. Idea un plan para no sufrir más: enviar a un espía a la caja. Dios crea una pequeña criatura y le da instrucciones.
— Jesús, te voy a enviar en misión especial
— ¿Y en qué consiste?
— Verás, donde te mando habrá muchos como tú. Nacen y mueren. Cuando mueren se escapan de la caja en forma de gas.
— ¿Y qué tengo que hacer?
— Les tienes que explicar que eres mi hijo, que yo soy Dios, el maestro que tienen que venerar.
— ¿Y me van a creer?
— ¿Y qué sé yo? No soy Klimt! Pero les dirás que se tienen que portar bien para evitar mi ira. ¿Me has entendido?
— Creo que si. Mi misión es engañarles para que crean que si son buenos podrán salir de la caja.
— Eso es. Lo qué no saben es que da igual y que salen de todas formas. Pero así no me picaran tanto.
Dios abre la caja y deposita a Jesús en la bola azul. No nota ninguna mejora y el gas se extiende cada vez más. De repente en él reconoce a Jesús.
— ¿Qué ha pasado? Me parece que has fracasado.
— No he podido convertir a muchos !Me han matado!
EPISODIO 3
Dios está bastante disgustado por el fracaso de Jesús y decide enviar a otro misionero.
— Mohamet, te voy a enviar en misión especial
— ¿Y en qué consiste?
— Verás, donde te mando habrá muchos como tú. Nacen y mueren. Pero también matan. Unos creen en mí y otros no.
— ¿Quieres que mate los que no crean en ti?
— No, quiero que consigas convertir los que no crean en Dios para que crean en otra cosa.
— ¿En qué?
— Eso no importa. Pero tienen que ser muchos. Luego te diré lo qué tendrás que hacer.
Mohamet llega a la bola azul como Jesús e intenta reunir un grupo de adeptos lo más grande posible.
Anguk ha regresado a la casa familiar a pasar unos días. Uno de ellos va a la habitación de su hermano y nota el gas.
— ¿Dios, que es esto?
— No te preocupes, estoy en ello.
Dios le cuenta a su hermano su plan.
— ¿Te das cuenta de lo que has hecho?
— Me estás asustando…
— Pero si ahora has creado dos clanes que van a enfrentarse todo el tiempo!
— ¿Y qué importa?
— Se enfrentan por una idea falsa. No saben que solo tú estás detrás de los dos misioneros.
— Pero es que me molestan. Además nunca he querido que sepan demasiado.
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Una versión muy especial de una idea universal que nadie quiere ver, aunque todo el mundo la conoce.
ResponderSuprimirMe he divertido mucho leyéndola.
Un saludo (catallorqui)
Hola Catallorqui
ResponderSuprimirSi te has divertido, era el objetivo.
No es más que una farsa,un delirio...
Gracias y un saludo
Olivier
Un delirio que he releído varias veces y sigo esperando la continuación.
ResponderSuprimirCreo que en algún momento todos hemos pensado en esa caja, del mismo modo que a nosotros nos ven las hormigas y destruimos su mundo de un puntapié.
Bueno seguiré esperando a ver el desenlace porque si ya has terminado Olivier necesito otro post
Hola Fatima
ResponderSuprimirPues no sé si habrá continuación en este blog... tendrás que comprar el libro, eh.
En serio, la continuación es lo que piensa cada uno y no la escribiré yo. Me gustan los finales libres...
Gracias por tu comentario.